jueves, 16 de abril de 2009

Donde convergemos

Fragmento de una cancion

Porque tú tienes el poder
Tú tienes en tus manos la fuerza del ser
Tú puedes hacer todo lo que quieras
Tú puedes llegar a donde sueñas
Yo sé que tú puedes, puedes, puedes

No lo dejes para después,
Tampoco lo vayas a hacer antes de tiempo,
Todas las cosas tienen su momento, búscalo
Ese momento exacto ese punto,
Donde convergen los sueños,
Donde converge lo nuestro,
Donde convergemos.
Ese punto donde convergen los sueños,
Donde converge lo nuestro,
Donde convergemos

Vuela alto, vuela alto
Elévate a los cielos y luego nos cuentas algo
Vuela alto, vuela alto
No permitas que el tiempo te deje atrás

Porque tú tienes el poder
Tú tienes en tus manos la fuerza del ser
Tú puedes hacer todo lo que quieras
Tú puedes llegar a donde sueñas
Yo sé que tú puedes, puedes, puedes

No lo dejes para después,
Tampoco lo vayas a hacer antes de tiempo,
Todas las cosas tienen su momento, búscalo
Ese momento exacto ese punto,
Donde convergen los sueños,
Donde converge lo nuestro,
Donde convergemos.
Ese punto donde convergen los sueños,
Donde converge lo nuestro,
Donde convergemos

martes, 14 de abril de 2009

Samsara


Ticking away the moments that make up a dull day
You fritter and waste the hours in an off hand way
Kicking around on a piece of ground in your home town
Waiting for someone or something to show you the way

A veces nos dormimos, suena la alarma y aunque nos despertamos pretendemos que todo estará bien y seguimos durmiendo, pero siempre llegan las consecuencias.
A veces nos dormimos en la vida, nos la pasamos viviendo en tonos de grises, haciendo lo que parece más indicado, en vez de explorar lo que en realidad queremos, y poco a poco, nos vamos muriendo por dentro.

Primero nos sentimos inconformes; buscamos excusas, pensamos que una nueva compra, un nuevo viaje o nuevos amigos aliviarán esta sensación; cuando los conseguimos, pasamos a periodos de latencia.

Sigue la irritabilidad; nos la pasamos de mal humor, todo nos fastidia y queremos la soledad, porque no aguantamos a nadie. En realidad no nos aguantamos nosotros. Esperamos al día siguiente, tal vez al fin de semana, en el que explotamos nuestras emociones, tal vez llorando, embriagándonos, drogándonos, teniendo sexo, cada quien tiene su manera especial. Si hacemos esto, entramos en periodos de latencia.

Por ultimo llega la desesperación; sentimos que nuestro cuerpo tiene una temperatura de 50 grados centígrados, sentimos que tenemos una bola de fuego dentro que esta a punto de quemarnos, no aguantamos ni un segundo más, estamos al borde de la locura.

Huimos... Pero volvemos.... Y una vez más, entramos en periodo de latencia.

Samsara llaman algunos a este ciclo, muchos creen que no pueden escapar de él, cuando tal vez lo que pasa es que tienen miedo de hacerlo.

domingo, 12 de abril de 2009

Pensar

Fragmento de una novela...

Razonó hondamente, se dejó deslizar como
a través de unas aguas profundas, dejóse caer hasta el fondo de ese sentimiento, hasta allí donde
se encuentran las causas. Creía que comprender las causas era precisamente pensar, y que sólo a
través de la razón, los sentimientos pueden convertirse en comprensión, es decir, que no se
pierden, sino que se transforman en sustancias y empiezan a derramar su contenido.

jueves, 9 de abril de 2009

Poema 15

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

Pablo Neruda


miércoles, 8 de abril de 2009

Hoja

La hoja es papel, espera que le diga lo que yo siento, solo quiere lo que yo quiero, espera lo que espero, tiene el mismo sabor del que la escribe, pero este cambia dependiendo de quien la lee.

Me necesita para darle vida… No huele a nada, pero si escribo “árbol”, huele a tranquilidad.

Me da calor si la quemo, me da pena también…

Vive por mí. Ella es esclava de mis pensamientos, pero yo soy esclavo de lo que en ella se lee.

La hoja es como un grito, un grito que llega a todos lados, que tiene un objetivo: ser leída, por unos o por otros, eso me gusta. Me gusta porque una vez que está escrito ya no se olvida, entonces me quedo tranquilo.

Me enseña, más que mis padres, más que cualquiera, aunque me miente también. Debo cuidarme de sus mentiras, porque me pueden cortar, me pueden herir, pero no es su intención, soy yo el que se lastima al leerlas.

Ella puede ser suave y liviana o áspera y pesada. Esto, literalmente.

Puede tener diferentes colores, con ellos se presenta. Yo la prefiero blanca porque se muestra pura, como tú…

Se pueden hacer aviones también con ella, y ellos vuelan con mis pensamientos...