domingo, 14 de noviembre de 2010

¿Y tú?

Me acordé hoy de una conversación que tuve contigo hace años, en el teléfono.
Estábamos, como nos encanta aún, analizándonos, escudriñando las más ocultas verdades dentro de nosotros, las que se escapan de nuestros ojos a menos que les pongamos lupa.
Entonces te lo dije:

"Quiero ser libre".

"¿Libre de que?", me preguntaste, "¿Te quieres liberar de las ideas preconcebidas que tus padres te obligan a cumplir para sentirse menos observados? ¿Te quieres liberar de elegir una profesión que no te interesa estudiar ahorita, y quien sabe si después? ¿Te quieres liberar de cumplir las leyes impuestas por una sociedad profundamente enferma, que espera lo mejor de ti a cambio de lo peor de ella?"

"Quiero liberarme de todo", te dije.
"Quiero ser libre".

"Eso es fácil", respondiste. "¿Pero que tal de la brisa de una mañana feliz, de un almuerzo que dure 5 horas debido a la buena compañía, de un domingo con los que quieres, de una noche de colores y sabores que son los mismos pero se sienten diferente por el furor del momento. De eso quieres ser libre?"

"Quiero liberarme de todo", repetí.
"Quiero ser libre".

Creo que en ese momento ninguno de los dos entendía lo que eso quería decir...

Recordar esto me produce una calidez en el pecho. Me hace sentir que en el fondo de esta alma, hasta en ese momento lleno de obscuridad, nieblas e incertidumbre, sabía lo que quería. Siento ahora que siempre lo supe. Me faltaba solamente claridad mental para entenderlo.

Ahora me encuentro aquí, sintiendo que todo es un gran sueño. El sueño más detalladamente elaborado en la historia universal. El sueño donde no se escapó ni el más insignificante detalle a la hora de producción. Desde la rotación planetaria y la fuerza gravitatoria, hasta el calor del pecho de un pequeño ser humano cuando recuerda el porque de estar esta aquí.

Para esto estoy definitivamente...
Para ser libre.

Para recordar que esto es un sueño.
Para vivirlo despierto...

martes, 23 de febrero de 2010

Soñar/Vivir

Prefiero un día sincero de pasión, amor
e incertidumbre en mi corazón;
pelear de día y de noche por un fin
que lleve a mi alma a no pensar en mí;
nadar en contra de la corriente
a flotar e irme pudriendo lentamente.
Prefiero morir de hambre y frío a vagar cobarde sin haber hecho el intento...
De soñar/vivir...

Para eso estamos...
No para sobrevivir.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Poema 20

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Pablo neruda

sábado, 23 de enero de 2010

Ser

Olvidémonos de todas nuestras creencias.
No creamos en los colores, por más hermosos que se vean, hay más que eso.
No creamos en los sonidos, por más hermosos que se oigan, hay más que eso.
No creamos en los sabores, por más hermosos que sepan, hay más que eso.
No creamos en las sensaciones, por más hermosas que se sientan, hay más que eso.
No creamos en las palabras, por más hermosas que suenen, hay más que eso.
No creamos en los olores, por más hermosos que huelan, hay más que eso.
No creamos las cosas, por más diversas que sean, hay más que eso.
No creamos en los sentimientos, por más puros que parezcan, hay más que eso.
No creamos en nada, por más real que nos haga sentir hacerlo, eso solo nos separa.
Vivamos en todo, en lo visible y lo invisible, lo audible e inaudible, lo sensible e insensible, no como entes separadas, alejémonos de las definiciones.
Experimentémos todo, como un todo.
Seamos todo, dejémos de ser tú, dejémos de ser él, dejémos de ser nosotros, dejémos de ser ellos, dejémos de ser yo...
Seamos simplemente...

Sé...

sábado, 16 de enero de 2010

¿Amor?

#1
-No entiendo!
¿Que cosa?
-Me hace daño!
¿Quién?
-Él!
¿Qué te hace?
-Dice una cosa y hace otra... Me humilla, me besa, me insulta, me abraza... Tengo miedo, no tengo control sobre esta relacion.
¿Qué harás?
-Nada, lo amo demasiado.

#2
-No entiendo!
¿Qué cosa?
-Me cabrea!
¿Quién?
-Él!
¿Qué te hace?
-Me quiere, me besa, me alaba, me engríe, me ama. Me aburre... Puedo hacer con él lo que quiera.
¿Qué vas a hacer?
-Terminarlo, es un perro. Ya no lo aguanto más.